Divino Castigo: Letanías
Divino castigo
LETANÍAS
2:30 AM del día siguiente.
Me encuentro a tan solo unos instantes de
poder obtener lo que por años de sufrimiento, tristeza e ira, he deseado de una
manera tan apasionada, enfermiza y desesperada. Me encuentro a tan solo unos
instantes de poder redimir mis más profundos y aterradores remordimientos,
mismos que durante largos años han sido mis verdugos existenciales, postrándose
ante mí en mis horas de soledad y tristeza, de una manera egocéntrica y
repugnante. Señalándome de manera despreciada, juzgando todos mis actos y
pensamientos, riéndose de manera enfermiza y atosigante frente a mi cara, deliberando de forma convincente el hecho de
que mis remordimientos son las consecuencias de mis actos y es por ello que soy
un digno merecedor sin derecho a replegar o siquiera arrepentirme. Más sin
embargo, quizás por lo agotador que ha sido el hecho de cumplir mi condena,
ahora puedo ver de manera clara que durante todo este tiempo, he sido esclavo
de los tormentosos castigos de aquel que se dice llamarse mi padre. He sido
crucificado de manera injusta y absurda por las consecuencias de aquellos actos que fui forzado a hacer, por
medio del deseo ajeno de llegar al paraíso, más sin embargo, ¿de qué me
serviría un paraíso, si en estos momentos me encuentro gimiendo y llorando en
el peor de los infiernos?
Cansado de esperar la hora de mi muerte,
hecho que de no ser por mi propia voluntad nunca llegaría, cansado de rogar
hasta la manera más humillante posible a un Dios con el fin de obtener aunque
fuese un poco de esa misericordia y amor que demás personas presumen, puedo ver
con gran claridad que tal Dios no hace más que reírse y alimentarse del
sufrimiento de no solamente aquellos que se dicen llamar sus hijos sino de todo
el mundo.
El fin justifica a los medios y dado a que soy el único propietario de mi
vida, haré que ésta no sea en vano, la venderé al mejor postor, aquel que sea
capaz de liberarme de esta maldita condena, aquel que sea capaz de darme lo que
más anhelo y aquel que sea capaz de permitirme vivir aunque sea por unos
pequeños instantes en ese infierno al cual día y noche lo llamo mi paraíso.
Comentarios
Publicar un comentario